La falacia Universitaria
Publicado por Jandro en 7 Diciembre 2007
En la actualidad, el número de personas, con estudios universitarios, que existe en el mercado laboral es elevado, muy elevado. Tan elevado que tenemos una generación (dicen que la más preparada de la historia) que no puede acceder a un empleo acorde a sus estudios, porque éste esta saturado, que debe competir ferozmente por puestos en los que tan siquiera se aprovecha el potencial, y que además basan su selección en tener mayores estudios. Una generación perdida.
Hemos crecido en un entorno familiar, social, que inculcaba un valor esencial consistente en la idea del triunfo profesional en base a los estudios que se poseían. Este valor junto a la evolución de la sociedad, y la facilidad para que la amplia mayoría tenga acceso a la universidad, ha degenerado en un problema grave.
Los esfuerzos se han centrado en lograr que la gente estudie, se ha creado nuevas plazas de universidad, nuevos estudios, se han llevado a cabo reformas para facilitar el acceso,… pero no se ha reparado en el mercado.
El mercado no ha crecido al mismo ritmo, incluso en muchos sectores se ha reducido, dando lugar a una sobre oferta constante y creciente.
En mi caso, desde pequeño, me han inducido a estudiar, y etapa tras etapa, todos aconsejaban que cuantos más estudios mejor. Además curioso, mientras cursaba secundaría, me aconsejaban mínimo ir a la universidad (diplomatura), después, en bachiller eso ya no era suficiente, me decían que debía aspirar a una licenciatura, a medida que ascendía los estudios se devaluaban…
Bien, dejándome llevar por la multitud y la sociedad, llega el día en que me encuentro en la universidad, y allí me hablan de que tampoco es suficiente, que debo ‘especializarme’…
Pasan los años, y por fin veo “el final” de la etapa universitaria, terminada una Ingeniera técnica… y un Master… llego al mercado laboral…
… y el mercado no existe.
No hay vacantes, no hay empresas, no hay trabajo. Ahora te encuentras la realidad, mientras estudias todos te empujan a que no lo dejes, te ilusionan hablando de lo ‘maravilloso’ que es el mercado laboral, de la cantidad de oportunidades que hay. Pero lo cierto es que eres una persona que tiene alrededor de los 23 años, y que sus experiencias laborales se basan en el mejor de los casos en trabajos de almacén, comercios, hostelería,… una persona que ha sacrificado gran parte de la etapa de transición de la adolescencia al adulto en labrarse un “futuro mejor”, en detrimento de disfrutar de ese “presente”.
La recompensa por ello… montones de compañeros cualificados como tú, luchando por poder acceder al mismo puesto de trabajo, cuyas condiciones se regulan por la ley oferta/demanda, esto es, como hay mucha oferta y poca demanda el empresario se aprovechará de toda la ley disponible para exprimir al máximo al trabajador, un trabajador que llega ilusionado y con ganas de aplicar los años de estudios que lleva a sus espaldas.
Llegados a este punto, dos posibilidades:
- Asumir que has sido engañado y perdiste años de vida para acabar en el mismo lugar del que hubieses podido partir antes de empezar los estudios superiores…
- Aceptar y entrar a formar parte de un mercado cuyas condiciones iniciales son inferiores a las que obtiene cualquier persona que no tomase tu camino inicial (estudiar)…
En definitiva, esto no es más que el sentir de una persona a la que le encanta trabajar, que ha perdido los mejores años de la juventud en prepararse para poder labrarse un futuro mejor, dejándose llevar por la multitud, y que una vez llegada a la realidad se da cuenta que ese camino no le lleva a ningún futuro mejor, tan solo le ha dado una vuelta para dejarlo en el mismo lugar que antes, pero con unos cuantos años menos y la ilusión perdida.
Tan sólo un pensamiento, fui feliz cuando era ignorante, ya, jamás podre serlo, tan sólo sirvió para perder la felicidad.
Publicado en Personales | Etiquetado: Empleo, Universidad | Sin Comentarios »




